La Iglesia necesita de la riqueza
de tus dones: tiempo y talentos; deseos de trabajar por más justicia,
fraternidad y solidaridad. Y también de tu aporte económico, para sostener la
comunidad en la vives y trabajas por Jesús y el Evangelio.
La Iglesia necesita de tu ayuda
entusiasta y comprometida que nace del AMOR DE DIOS, porque “hemos conocido el
amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él” (1 Jn 4,16).
Si querés colaborar con la Parroquia Inmaculado Corazón de María:
Podés hacerlo acerándote a la secretaría parroquial o bien comunicándote
con nosotros.
TAMBIÉN SIENDO COLABORADOR Y AMIGO MENSUAL DE LA PARROQUIA
